miércoles, 3 de abril de 2013

la pedagogía de Dios

Hola a todos:
Estuve pensando bastante en todo este tiempo, y creo que hay algo que no tenemos que perder de vista, y es justamente la pedagogía de Dios.
Ese debe ser el modelo para un católico que además se dedica a enseñar...
Podemos hacer muchas reflexiones acerca de cómo Dios va enseñando a los hombres, de cómo los aproxima a un encuentro cada vez más profundo y personal. Los textos del antiguo y en particular del Nuevo Testamento, son un buen instrumento para esto.
Yo aporto una cuestión que ha sido central en esto de pensar mi propia práctica docente: y es el respeto por la libertad del otro, respeto que implica reconocerlo como persona, capaz de decidir y de definir su propio proyecto personal de vida que no es el mío ni el que a mi me parece que debiera elegir.
El Señor jamás avasalla la libertad humana, ni siquiera cuando esta se orienta al mal - al pecado - o cuando se usa para negarlo a Él.
Una práctica docente liberadora es una práctica que reconoce y respeta la libertad del otro, y su decisión de aprender o de no aprender...
Seguimos pensando juntos
Gabriela

lunes, 1 de abril de 2013

:::Lo No NeGoCiaBLe:::



En sabias palabras de Paulo Freire, “La transformación del mundo implica establecer una dialéctica entre la denuncia de la situación deshumanizante y el anuncio de su superación, que es, en el fondo, nuestro sueño. Es a partir de este saber fundamental: cambiar es difícil pero es posible, como vamos a programar nuestra acción político- pedagógica (…)”[1].


[1] Freire, Paulo. “Pedagogía de la Autonomía. Saberes necesarios para la práctica educativa”. Siglo XXI editores Argentina. 2002