domingo, 31 de marzo de 2013

me parece que éste es un gran desafío que tenemos... enseñar a "usar" la información, a interpretar los datos que reciben, a relacionar...

Lo no negociable...


Hola, al fin he podido entrar al blog! ya le voy a agarrar la mano...

Estoy pensando en que podemos ir escribiendo lo que para cada uno "no se negocia" en la formación del docente en historia... en cuestiones didácticas, teóricas, metodológicas, actitudinales, etc... Digo, distinguir a los efectos del análisis, las diversas dimensiones para ir avanzando en la reflexión.


domingo, 24 de marzo de 2013

:::Epistolar 2:::

Otro aporte a la discusión... 

"Estimados colegas:
Sumándome a lo que ha dicho Cristina (no cfk, sino nuestra Cristina
Ambrosio ja), creo que debemos pensar y sostener nuestra práctica
docente desde la perspectiva que nos hace Ser en el mundo, y que nos
distingue de otras instituciones de enseñanza superior. Esto es
nuestro Ser Católico: ver al otro como nuestro prójimo y brindarnos de
la mejor manera; luego, como dice el Evangelio, él aprovechará o no
los dones...y por ello lo juzgaremos. Creo que esa debe ser también
nuestra mirada sobre la práctica docente: no ser sus padres, pero ser
sus maestros. Estar comprometidos con el alumno en la orientación y el
acompañamiento de los procesos educativos, lo que difiere
sustancialmente de dejar pasar cosas, hacer la mirada gorda, o tener
contemplaciones…Es por ello que creo debemos considerar nuestra
práctica de enseñanza vinculada intrínsecamente a los procesos de
formación, observándola como un camino fundamental para acceder al
pensamiento científico, profesional, humano y cristiano de nuestros
alumnos.
Recordemos que las distintas políticas educativas que se han dado a
través de los años hasta el momento han generado los alumnos que hoy
tenemos, con muchas carencias a las que necesariamente debemos prestar
atención. No olvidemos que, de alguna manera, somos responsables de su
futuro.

“Si no evangelizamos a través de los institutos incorporados a la
educación sistemática, estamos renunciando a nuestra identidad y
misión” (documento: Identidad y misión de los institutos católicos de
formación docente (Consudec)"

Prof. Juan I lioi

:::epistolar:::


En esta primera entrada, comparto con ustedes unos de los correos que hemos recibido a partir de los aportes surgidos en la ultima plenaria

"Compañeros, después de la reunión plenaria me dan vueltas varias ideas que quisiera compartir con ustedes.
Muchas veces en los últimos a los hemos hablado con Caro de las diferentes miradas y modos en que encaramos nuestra práctica docente, por diferentes motivos. También he sabido intercambiar correos con alguna de Uds. al respecto.
También no en pocas oportunidades he tenido largas charlas con los alumnos que han criticado mi propia práctica o las de mis compañeras, cuestión que me resulta totalmente lógica ya que ellos están abordando la problemática desde el campo teórico y los mueve a la crítica y análisis por suerte, aunque sea muy subjetiva porque sabido es que lo hacen desde su rol de estudiantes.
Mi humilde conclusión es que contamos en el Instituto con una riqueza que no podemos desperdiciar, sino que más bien me parece tenemos que remarcar, hacer visible, y palpable. Esa riqueza es la multiplicidad de formas, modos, visiones, posturas. Si bien es cierto que todos formamos parte de una Institución y hay normas básicas y prácticas sobre las que acordar y aplicar, también es no menos cierto que hay disciplinas diferentes y docentes diferentes.
En esta sociedad posmoderna fragmentada es lógico que así sea, desde mi cátedra lo recalco constantemente como característica básica a la hora de comprender los procesos sociales y los cambios culturales. La homogeneización hoy no es factible, lo que sí es realizable es la unidad, que se logra en un nudo vital de sustentación coercitiva, en nuestro caso la Fe que profesamos y atraviesa nuestras vidas en todas sus dimensiones. 
En tal caso será cuestión en explicitar y fundamentar a nuestros alumnos nuestra propia práctica docente, algo que hacemos por escrito todos los años al enviar nuestros programas.
Podremos o no revisarlas con ellos, a mí me gusta hacerlo porque lo utilizo como una estrategia para que adquieran la capacidad de reflexionar en lo futuro sobre sus propias prácticas, y además me posibilita hablar directamente sobre los errores que veo cometen como estudiantes.
Espero que NUNCA dejemos de apasionarnos y discutir por lo que hacemos, eso nos mantiene vivos y despiertos y nos permite crecer.
Besos a todas y todos, y si no nos vemos que el Señor les enseñe a identificar sus cruces y amarlas como El lo hizo"

Prof. Cristina Ambrosio.