Hola a todos:
Estuve pensando bastante en todo este tiempo, y creo que hay algo que no tenemos que perder de vista, y es justamente la pedagogía de Dios.
Ese debe ser el modelo para un católico que además se dedica a enseñar...
Podemos hacer muchas reflexiones acerca de cómo Dios va enseñando a los hombres, de cómo los aproxima a un encuentro cada vez más profundo y personal. Los textos del antiguo y en particular del Nuevo Testamento, son un buen instrumento para esto.
Yo aporto una cuestión que ha sido central en esto de pensar mi propia práctica docente: y es el respeto por la libertad del otro, respeto que implica reconocerlo como persona, capaz de decidir y de definir su propio proyecto personal de vida que no es el mío ni el que a mi me parece que debiera elegir.
El Señor jamás avasalla la libertad humana, ni siquiera cuando esta se orienta al mal - al pecado - o cuando se usa para negarlo a Él.
Una práctica docente liberadora es una práctica que reconoce y respeta la libertad del otro, y su decisión de aprender o de no aprender...
Seguimos pensando juntos
Gabriela
“Cuando es verdadera, cuando nace de la necesidad de decir, a la voz humana no hay quien la pare. Si le niegan la boca, ella habla por las manos, o por los ojos, o por los poros, o por donde sea. Porque todos, toditos, tenemos algo que decir a los demás, alguna cosa que merece ser por los demás celebrada o perdonada.”.Celebración de la voz humana. “El libro de los abrazos”. Eduardo Galeano.
totalmente de acuerdo...
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